Llevo semanas pensando “tengo que poner algo explicando un poco por encima lo que pienso…” pero no he encontrado el momento. Hoy han publicado una entrevista en la que hablo del tema, así que la aprovecho y me despido por un tiempo.
En el Café la Palma, hace unos días, cuando anunciamos que sería nuestro último concierto durante los próximos meses, nuestro último concierto como “El Gel de Onán”, se escuchó un murmullo, unos “oohhh”… y tuve que explicarme mejor: no es algo negativo. No paro porque esté quemado o aburrido, sino todo lo contrario.
Tengo ganas de hacer muchas cosas y de diferente índole. Llevo toda mi vida formando parte de algún grupo, tocando los temas que voy componiendo durante esos meses… pero joder, ¡el abanico es tan amplio! ¡y la vida tan corta!
Siguiendo con lo que respondí el otro día en la entrevista, llegó un punto en que me di cuenta de que no sabía cómo era vivir sin fumar 20 pitis al día. Sentí curiosidad…
Dejé de fumar.
Sorpresa: me gusto más sin fumar.
Pues esto es un poco lo mismo. ¿Y cómo debe ser levantarse sin pensar en canciones, conciertos, etc, etc…? ¿En qué ocuparé mi tiempo, neuronas, creatividad, etc, etc…?
Pero me conozco, y sé que no aguantaré mucho pensando así. O sea que aprovecho, no me doy tiempo para arrepentirme, tomo decisiones rápidas y me lanzo:
-Dejo de tocar bajo el nombre que me ha resguardado durante los últimos tres o cuatro años.
-No acepto más conciertos.
-Dejo el local de ensayo.
-Me afeito.
Eso pasó hace unas semanas. Aún no me he afeitado, pero lo haré en breve.
Y, claro; ahora la pregunta es: ¿Qué he hecho desde entonces?
¡¡Pues componer más canciones!!
¿Y qué coño iba a hacer?
Gracias a tod@s. Nos vemos pronto.







